Este blog tiene como objeto difundir mis ideas montadas en objetos que llamo No-carteles, es decir publicidad falsa, porque no vendo cosas tangibles, sino mis propias ideas. Encontrará usted versiones descargables de esos No-Carteles para que los use a conveniencia, siempre y cuando no sea con fines de lucro, y si lo hace, salud. Aclaro que no tengo predilección ni por el Joker del difunto señor Ledger ni por 'Ladygaga', y por esta razón les he dado este uso.
jueves, 11 de agosto de 2011
DOOM-MEX
No-Cartel que tiene como pretexto un divertimento al comparar al famoso videojuego DOOM con la política mexica. Disfrutad hermanos míos de este banquete...
miércoles, 12 de enero de 2011
Filosofía de a moneda de $3
Si gana la selección mexicana… es por ella misma;
Si pierde… es por culpa de los mexicanos
Durante años he especulado acerca de nuestra condición como nación mediocre, y escribo mediocre porque no creo que seamos una nación emergente: Damos para más. Una de mis tantas especulaciones – de esas que tiene un sustento teórico bastante difuso o de plano inexistente- perneadas de una observación empírica en la cual confío, es que los mexicanos cargamos con una suerte de depresión colectiva. ¿Qué somos derrotistas? Posiblemente. ¿Qué somos holgazanes? Quizá ¿Qué somos poco emprendedores? Seguro ¿Qué nos metemos el pie mutuamente? Sin duda… pero ¿Porqué? A nadie le gusta saberse hijo de amo y esclavo, o de dos esclavos. Esta de por medio el dominio del otro, la violación, el chingar. Muchos de los hijos de dos amos sienten orgullo de saberse mexicanos, pero no sienten mas que desprecio –en el mejor de los casos- por los dos primeros ejemplos de mexicanos. En definitiva tenemos un pésimo concepto de nosotros mismos, pero sobre todo del Poder. Nos han hecho creer que el Poder es la capacidad para someter a los demás, imponer nuestra voluntad y con esa tesitura hasta llegar al trasfondo mismo de esas acciones que es matar. Creernos ser poderosos porque podemos matar y destruir. Bajo esta lógica entonces una simple araña es igual de poderosa que un sicario, o un virus igual de malvado que un genocida. He aquí el error. Dijo Buda que el poderoso es el que ayuda para beneficio mutuo; es el que construye, el que CREA. En estos tiempos de crisis ecológica, social, económica y espiritual es deber de todo mexicano que se considere verdaderamente mexicano pensar en la reconstitución del país. Y no hablo de una reconstitución sólo material: Hablo también de la reconstitución filosófica y espiritual. Debemos retomar las visiones de las tantas culturas y pueblos prehispánicos que tenemos para lograr un verdadero país, que no este divorciado de si mismo. Tomar el materialismo a la gringa es la perdición, y ahora lo vemos, lo vivimos: Chinga, roba, transa, mata, viola, devora, posee y serás un winner. ¿Somos holgazanes? Veamos todas las tareas que tenemos por delante, como colectivo y como individuos. ¿Somos poco emprendedores? Hay abundancia de ideas y gente creativa, así que apoyémosla. ¿Nos metemos el pie? Démonos cuenta que al chingar al otro nos chingamos a nosotros mismos. ¿Somos derrotistas, derrotados? Quitémonos las etiquetas y dejemos el costal de mierda que hemos cargado durante siglos. Si gana la selección mexicana gana, es porque los jugadores se ayudan, juegan bien para el bien común, pero sobre todo, de manera desinteresada, con el único motivo de cumplir el verdadero objetivo: Si pierde la selección es porque México no es todavía un país completo, porque seguimos divorciados, porque hay brechas abismales entre las clases sociales, y lo más lamentable es que nos hemos disgregado de la tierra misma, de la flora, la fauna; del México verdadero y no el de las monografías. Y si no lo hacemos ya, hablar de esto en unos cuantos años será una estupidez, porque será demasiado tarde e irreversible…
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